EL MORTERO DEL GLOBITO
En cuanto en la cancha
Sus once “globitos”,
Valientes y audaces
Desplaza Huracán.
Se ve en la barquilla
De los delanteros,
Un recio “mortero”
Que apunta tenaz.
Temblando, el arquero
Contrario, se encoge,
Los nervios de tigre
De lince al mirar,
Y grita la barra
De Parque Patricios,
Tirá Masantonio,
Herminio, tirá.
Y si tira Masantonio,
No hay que hacerle
Ya está el... ¡Gol...!
Στίχοι: Francisco García Jiménez.
Μουσική: Miguel Padula.
Παίζει η ORQUESTA VÍCTOR.
Τραγουδάει ο ALBERTO GÓMEZ.
Το ακούμε και εδώ.
CIEN AÑOS DEL NACIMIENTO DE MASANTONIO, CRACK DE HURACAN
EL 5 de agosto de 1910 nacía en la ciudad bonaerense de Ensenada, Herminio
Masantonio, recordado crack identificado profundamente con la historia del Club
Atlético Huracán, donde fue su máximo goleador.
Identificado plenamente con la
historia del "Globo", una calle del barrio de Parque de los Patricios
lleva desde el año 2000 el nombre del ex futbolista en su memoria.
La antigua calle Grito de Ascencio, entre la avenida Zavaleta e Iguazú,
recuerda ahora a Herminio Masantonio, quien se constituyó así en una de las
primeras arterias de la Ciudad de Buenos Aires que está bautizada con el nombre
de un jugador de fútbol.
En un libro titulado "Amor a la camiseta", biografía escrita por
Néstor Vicente y publicada por Ediciones Al Arco, el autor, quien fue concejal
porteño en 1973, diputado de la Ciudad en 1999, y candidato a Presidente de la
Nación en 1989, define a Masantonio como "un goleador implacable, ídolo
fundamental de la historia de Huracán".
En la historia del fútbol argentino, Masantonio figura en el tercer lugar de
los máximos goleadores detrás de Arsenio Erico y Angel Labruna, ambos con 293
tantos.
También recuerdan su figura dos tangos titulados "El Mortero del
Globito", de Francisco García Jiménez y Miguel Padula, y "El Pampero
de Patricios", de autor anónimo.
Masantonio había comenzado a jugar en un modesto club de Ensenada llamado Villa
Albino, para integrarse en 1931 (cuando se fue Guillermo Stábile al Genoa, de
Italia) a Huracán, donde jugó hasta 1945 y en el que disputó un total de 349
partidos y marcó 254 goles.
En 1939 fue subcampeón con el "Globo" en un recordado equipo donde
jugaban también, entre otros, Emilio Baldonedo, Manuel Giúdice, Plácido
Rodríguez, Bruno Barrionuevo, Carlos Marinelli, Agustín Alberti, Masantonio
también tuvo un corto paso por Defensor Sporting, de Uruguay (1943) y por Banfield
(1944).
Con la camiseta del seleccionado nacional, el centrodelantero ganó los
Sudamericanos de 1937 y 1941; jugó 19 partidos y señaló 21 goles.
El recordado crack "Quemero" falleció el 11 de setiembre de 1956, y
sus restos fueron velados en la sede de Huracán, ubicada en la avenida Caseros
donde, justo enfrente, se levanta un monumento en su memoria.
Για τον Emilio Masadonio βλ. επίσης εδώ και εδώ.
Huracán, en su primer año en el Profesionalismo:
Parados: Francisco
Echechipía, Antonio Sande, Américo Molteni, Emilio Moyano y Hugo Settis.
Agachados: Orestes Propato, Arturo Naveira, Herminio Masantonio,
Alejandro De los Santos y Cesáreo Onzari.
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CARLOS AIRA
MORTERO DE PATRICIOS
Mortero de
Patricios, el héroe de Huracán. Su hábitat. Fue un goleador implacable. Su
figura caló tan hondo, que fue homenajeado con una calle y un monumento en
Parque de los Patricios
Amancio Alcorta al fondo.
Junto a las vías del
ferrocarril. Enfrente de la
vieja Quema, donde nunca fue tan feliz. Doscientos metros no más. Allí, en el
corazón del Parque de los Patricios. A escasos metros del Palacio Tomás Ducó
(¡justó él, quién lo fue a buscar a la casita de Ensenada y lo llevó a Huracán
cuando no era nadie!) está ubicada la calle Herminio Masantonio.
¿Fue un mito? ¿Existió realmente
un centro delantero que marcó más de 250 goles vistiendo una camisa con un
globo sobre el corazón?
Fue todo eso y mucho más. Masantonio representó a un barrio. Una
barriada proletaria. Herminio fue ese pibe grande que se peleaba con todos. Los
fajaba y no sólo eso, después les llenaba la canasta de goles.
Herminio Masantonio nació en
Ensenada el 5 de agosto de 1910. Familia de inmigrantes italianos. Casa
humilde, ubicada en Mitre 720.
Su primer equipo se llamó “Contra
Viento y Marea”. Once pibes que buscaban rivales para apostarles naranjas o
botellas de cervezas. Recordó el propio Masantonio: “terminaban
siempre sobre nuestras molleras”.
Oficialmente, su carrera comenzó
en el club Villa Albertino Sportivo. Liga Platense. Debutó en Cuarta división.
Año 1926. En 1929 pasó al Club Platense de la misma liga. Su fama crecía junto
a sus goles. En mayo de 1931, días antes de implementarse el profesionalismo,
le llegó la noticia que cambió su vida.
Masantonio tenía 21 años y no
pensaba enla Primera, si en el boxeo, deporte que practicaba con frecuencia. Su
apellido le llegó al Teniente Ducó, Presidente de Huracán. Informado
de sus condiciones, envió un soldado a su casa. Luego del susto, marchó con el
colimba a la sede del Globo. En minutos firmó su contrato profesional.
Debutó en la primera fecha, ante
Quilmes de visitante. Huracán goleó5 a1. Según sus propias palabras “esa
tarde marqué el gol más formidable de mi vida. Tomé la ball en el centro del
campo de juego. Sorteé al half izquierdo, al centrehalf y a los dos backs. Rematé con tanta fuerza que no sólo el
goalkeeper no alcanzó a divisar la trayectoria de la pelota, sino que muchos
sólo oyeron un tremendo pelotazo en uno de los postes y nada más”: Fue su carta de presentación.
Fanático boquense, hasta que una
tarde ante los xeneizes, año 1931, falló un penal. Fue insultado por todo el
estadio.
En su primera temporada marcó 23
goles. Hizo delantera con el Negro Alejandro De los Santos. En 1932, ya asentado, no sólo era
goleador, sino el muchacho terrible.
Sus riñas son tan memorables como
sus goles. En diciembre de 1933 se agarró a piña limpia con el rosarino Cataldo
Spitale, otro guapo. Fue en la vieja cancha de Platense, Manuela
Pedraza y Crámer. Se dieron hasta que se sacaron las ganas.
Masantonio no fue un matón. Era
temperamental. Leal. Alto y fuerte. Sólo reaccionó ante alguna jugada ríspida o
cuando lo conversaban.
En 1933 marcó 16 goles. Quedó en
la historia su partidazo ante San Lorenzo. Esa tarde Huracán le ganó a los
Cuervos después de muchos años.
En 1934 señaló 23 goles. Bajó su
producción, pero sumó un ala con el cual haría historia:
Con el paso de los años, su
producción goleadora creció al ritmo de los pibes que surgían del semillero. Tenía
un estilo raro. Era hábil. Sabía para la pelota, peinarla, gambetear. Abusaba
de su gambeta.
Un cronista dijo de él: “Es
un centrofoward que a cuarenta metros del arco es Bernabé y a tres metros Nolo
Ferreyra”.
Marcó 27 goles en 1937 y en 1939.
Formó una delantera recordada en Patricios: Perdomo, Guerra, Masantonio,
Baldonedo y Rodríguez.
Veterano adquirió una costumbre
inédita para su época: rotaba su posición. Bajaba a la defensa o se colocaba de
centrohalf. Esto generó enojos en la comisión directiva. Lo multaba por una
sencilla razón: Masa tenía que hacer goles.
Con los años jugó junto a Tucho
Méndez, Llamil Simes y Unzué. Ya no era el mismo jugador.
Masantonio disputó 19 partidos en
el seleccionado. Marcó 21 goles. Debutó el 6 de enero de 1935 (4 a1 aPerú,
Sudamericano de Lima). Su último partido con la celeste y blanca fue el 7 de
febrero de 1942. Derrota1 a0 ante Uruguay.
Marcó el gol más rápido en la
historia de nuestra selección. Fue el 11 de noviembre de 1937. 23
segundos de juego. Goleada5 a1 ante Uruguay en el Centenario.
Frente a la sede de Huracán, sobre la Avenida Caseros, el monumento que le declara a Herminio Masantonio eterna gratitud.
Frente a la
sede de Huracán, sobre la Avenida Caseros, el monumento que le declara a
Herminio Masantonio eterna gratitud.
El Mortero de Patricios fue el
goleador de los sudamericanos de 1935 y 1942. Su cruz: nunca disfrutó de un
campeonato.
Entre 1944 y 1945 vistió las
camisetas de Defensor Sporting de Uruguay y Banfield. Con el Taladro jugó 9
partidos y marcó 2 goles.
Fue implacable. Marcó 258 goles
en 358 partidos. Tercer goleador del fútbol argentino. Superado tan sólo por
Arsenio Erico y Ángel Labruna.
Una vez retirado siguió a su
Huracán. Pronto enfermó en forma terminal. Largamente internado en el pabellón
modelo del Hospital Rawson.
Allí recibió infinidad de
visitas. Una lo emocionó. Era Cataldo Spitale, aquel aguerrido rival de
Platense. Lo acompañó en la agonía.
En el crepúsculo del martes 11 de
septiembre de 1956 su vida se apagó. Fue velado en la sede de Huracán. Su
muerte llenó de luto a la barriada de Patricios.
Barriada que el 17 de marzo de
1996 inauguró en su memoria un monumento, realizado por el Ingeniero Manuel Villa,
ubicado frente a la sede social del Club Huracán.
Πηγή / Fuente: εδώ.